Medios y universidades reaccionan a escándalos de la “parapolítica”, como si se acabaran de enterar de su existencia
!Que medios y universidades también confiesen la verdad!
!Que confiesen toda la información sobre crímenes de estado
que ocultaron o minimizaron en las últimas décadas!
Durante las últimas décadas numerosos informes de la ONU, de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y muchas otras organizaciones de Derechos Humanos nacionales e internacionales como Amnistía Internacional, Human Rights Watch, CREDHOS, Médicos Sin Fronteras, Nizcor, Justa paz, entre otras, dieron aviso a los diferentes estamentos de control del Estado Colombiano por medio de miles de documentos sobre la estrecha relación que sostenía una gran parte de la clase política y la Fuerza Pública de Colombia con los escuadrones de la muerte paramilitares.
La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos dio aviso, en 1997, de cómo en numerosos lugares del país el mismo Ejército estaba reclutando jóvenes para las filas paramilitares bajo la amenaza de tener al menos un miembro por familia en las Autodefensas o de lo contrario ser declarado guerrillero, razón por la cual se produjo el mayor número de desplazamientos forzados.
Los medios se limitaron a hacer una pequeña entrevista al presidente Samper sobre su posición acerca de las denuncias de la Corte.
Samper respondió cínicamente que prefería que sus comandantes de la Policía y el Ejército estuvieran en las montañas combatiendo a la subversión y no en los tribunales defendiéndose de las acusaciones infundadas de sus enemigos.
Samper llamó a los organismos internacionales de control “enemigos” y a sus informes “acusaciones infundadas”.
Mientras tanto daba apoyo incondicional (y lo sigue dando) a su entonces copartidario liberal, el gobernador
del departamento de Antioquia Álvaro Uribe Vélez, en su política de involucrar en la guerra a la sociedad civil. Esta política que dio como resultado la comisión de crímenes atroces.
“El principal elemento de los crímenes es el SECRETO.
Los responsables de informar a la opinión pública, encabezados por CARACOL, RCN y las universidades son los principales responsables de los horrendos CRÍMENES DE ESTADO que se han cometido en contra de los colombianos, en especial sus pueblos indígenas y afro.”
Alguien podría decir: “Es que las órdenes venían de la clase política, no de los medios de comunicación”.
Lo que pasa es que, lamentable y desafortunadamente para las víctimas, los medios hacen parte de la clase política colombiana y todos estos años han preferido ser cómplices de los crímenes que sus amigos de lucha política de derecha anti-ética han cometido. Han manipulado la información para que sus crímenes pasen casi desapercibidos.
Los comandantes de los grupos paramilitares y aquellos dentro de la Fuerza Pública que se corrompieron no han sido más que la MANO NEGRA del Estado colombiano, que tiene su principal fuente de poder en la complicidad y autocensura de los grandes medios de comunicación y las universidades.
“A la larga, los comandantes
paramilitares no han sido más que simples autores materiales
de los crímenes”
Nuestra peor tragedia como colombianos, ha sido el hecho de que medios más éticos como la revista SEMANA, MORRIS PRODUCCIONES, (otras publicaciones y medios) son pequeños en difusión comparados con los grandes medios anti-éticos, partidistas y cómplices, patrocinadores y protagonistas antagónicos principales del terrible episodio de desangre de un pueblo tan valioso como el colombiano.
Un pueblo mestizo, pluricultural, plurilinguístico, que cuenta con cualidades tan poco vistas en el mundo como es el buen trato que reciben los ciudadanos extranjeros que nos visitan, quienes se sorprenden de nuestra amabilidad, nuestra generosidad, nuestra alegría, nuestra capacidad de amar.
Definitivamente no aplica el dicho que dice que “todo pueblo se merece el gobierno que tiene”, porque no es, por lo menos en el caso colombiano, el juicio del pueblo el que decide quienes están en el poder sino los grandes medios los que nos meten por los ojos lo peorcito de los herederos de la clase política que después de la independencia de Colombia echaron a la caneca de la basura todos los avances que la Corona Española había logrado en cuanto a la protección de la vida y la cultura de los pueblos indígenas del país. Para los días de la independencia los pueblos indígenas constituían más del 90% de la población del país pero en menos de 100 años fueron casi exterminados por la nueva clase política que se tomó el poder, la estirpe de los que hoy controlan el país desde la plaza pública de los medios. Durante las últimas décadas fue asesinado el 5% del pueblo Kankuamo de la Sierra Nevada, más de 600 personas. Este etnocidio
ha sido exitosamente ocultado por los medios y las universidades. O sea, continúa la matanza.
¿Nos merecemos el gobierno que tenemos?
La respuesta es no.
Somos las víctimas de este régimen de terror, no los responsables.
Que los responsables digan la verdad. Que las guerrillas se confiesen y digan la verdad sobre sus tácticas de escudos humanos, que la clase política liberal y conservadora diga la verdad sobre sus paramilitares y lo más importante: ¡que los medios y las universidades digan la verdad sobre los crímenes que han ocultado o minimizado! Creemos que lo ideal para los medios de comunicación, en especial los masivos, es que estén al margen de los discursos de los partidos políticos, se mantengan objetivos hacia sus logros y desaciertos y los discursos no provengan de propuestas partidistas de derecha o izquierda. Pero mientras alcanzamos ese estado “ideal” debemos reconocer el gran avance para solucionar la grave crisis informativa que nos aqueja el hecho de que un medio de izquierda como TELESUR salga en escena balanceando el panorama informativo hasta ahora controlado por medios de ultra derecha liberales y conservadores.
Este logro constituye un logro para todos, incluso para la derecha misma. Si los miles de integrantes de la izquierda colombiana asesinados en los últimos años hubieran contado con universidades y medios masivos que impidieran su exterminio estaríamos contando una historia totalmente diferente y los sectores más éticos de la derecha no estarían enfrentados al juicio político actual por los hechos cometidos por sus menos éticos copartidarios. La incursión de medios masivos de izquierda como TELESUR podría considerarse un logro transitivo, teniendo en cuenta que debemos propender para el posicionamiento de medios cada vez menos comprometidos con propuestas partidistas de izquierda o derecha.


Mayo 23rd, 2008 at 22:10
No sean hp ustedes saben que en colombia por nada lo matan a usted, para que piden nombre y dirección.